Un dispositivo electrónico permitirá seguir las andanzas de la tortuga ‘Sardina’ desde Gran Canaria por el mundo

27 may 2018

El Cabildo y la Fundacion DISA soltaron este domingo en la Playa de Melenara un ejemplar de tortuga boba, Caretta caretta, que recorrerá el mundo con un dispositivo electrónico de seguimiento con el que conocer su movimientos, una herramienta de educación ambiental para los escolares de todas las edades.

La tortuga, de nombre Sardina, es un ejemplar bastante joven, de unos ocho años de edad y treinta kilos de peso, encontrada en octubre de 2017 por los pescadores en Roque Prieto, en la costa norte de Gran Canaria, con un anzuelo en la cavidad bucal y una potera en el esófago. Para sacarla del acantilado donde se encontraba, fue necesaria la colaboración de la Guardia Civil.

Sardina fue tratada durante varios meses en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Cabildo, que a su vez la trasladó al acuario Poema del Mar para la última fase de adaptación al medio marino. Para la suelta al mar en Melenara ha colaborado el Ayuntamiento de Telde.

La tortuga boba está considerada como especie vulnerable tanto en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

Las principales amenazas para la supervivencia de estas tortugas marinas en Canarias derivan principalmente de actividades relacionadas con las personas, como enmallamientos en redes de pesca y plásticos a la deriva, ingestión de anzuelos y monofilamentos de pesca, traumatismos con embarcaciones o ingestión de crudo.

El impacto de estas actividades humanas en las tortugas que pasan por Canarias es muy elevado, de tal forma que están relacionadas con el 70 por ciento de las muertes de tortugas bobas varadas en Canarias

En este contexto, es fundamental el papel desempeñado por los centros de rehabilitación de fauna marina, no solo por su labor educativa y de concienciación medioambiental, sino por la recuperación de tortugas marinas accidentadas que son liberadas a su medio natural contribuyendo por tanto a la conservación de la especie.

Así, en el período 1998-2014 el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Tafira del Cabildo de Gran Canaria recibió 1.860 ejemplares de tortuga boba, con un porcentaje de liberación al medio marino del 86,3 por ciento de las tortugas ingresadas vivas.

Dado que la liberación no es sinónimo de supervivencia a medio plazo, la utilización de técnicas de seguimiento por satélite, inicialmente utilizadas para el estudio de los comportamientos migratorios de las tortugas, puede resultar fundamental para el análisis de la supervivencia de los ejemplares rehabilitados.

Este proyecto de investigación DISA persigue la optimización de la liberación de tortugas bobas varadas mediante la aplicación de técnicas avanzadas en el diagnóstico y rehabilitación, así como la obtención de datos de supervivencia de tortugas liberadas.

DISALab, Laboratorio Marino de Canarias, recorre las islas con contenidos vinculados al mar y las principales especies que nadan por las aguas del Archipiélago. El proyecto, en el que participa activamente el Cabildo y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, persigue acercar la ciencia a los niños de una forma divertida y práctica, usando como hilo conductor la enorme riqueza natural y ambiental que tienen nuestras islas.

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