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Las Palmas de Gran Canaria

Escudo Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria
Municipio de Las Palmas de Gran Canaria en Gran Canaria

Situación:

Superficie: 100,55 kilómetros cuadrados

Altitud: 8 m

Habitantes: 382.296 habitantes (Fuente: INE, Revisión de Padrón Municipal de Habitantes, 2012)

Distancia a la capital:

Web del ayuntamiento: http://www.laspalmasgc.es/

Las Palmas de Gran Canaria fue fundada el 24 de junio 1478 por Juan Rejón y las tropas castellanas. El lugar de su fundación situado junto al barranco Guiniguada, se localiza hoy en día en el casco histórico de la ciudad, formado por los barrios de Vegueta y Triana. Un recorrido por el casco histórico nos descubre, en Vegueta, la Catedral, cuya construcción se prolongó durante cuatro siglos. El Patio de los Naranjos se halla en el lado sur, entorno al cual está el Museo Diocesano de Arte Sacro. La Casa de Colón, en la trasera del Templo catedralicio, recuerda el paso por la isla en 1492 del ilustre navegante. Precisamente, junto al Museo se ubica la ermita de San Antonio Abad, donde oró el marino antes de iniciar su histórico viaje.

El Museo Canario, igualmente situado en el barrio de Vegueta, guarda el mayor patrimonio histórico cultural del mundo aborigen. A pocos metros se sitúa la Iglesia de Santo Domingo, en la plaza del mismo nombre, que fue conocida anteriormente como la de la Cruz o del quemado. Otro punto de interés es el Centro Atlántico de Arte Moderno, del arquitecto Francisco Javier Sainz de Oiza, que almacena los fondos artísticos del Cabildo Insular.
 
La calle peatonal de Triana, en cuyo entorno se asentó el comercio tradicional, termina en el parque de San Telmo. Junto a esta calle comercial se encuentra la Casa Museo de uno de los escritores más destacados de la Literatura española, D. Benito Pérez Galdós, uno de los máximos exponentes del realismo en la Literatura. En ella se conserva una biblioteca dedicada a la narrativa española de los siglos XIX y XX. También uno de los mejores teatros de la ciudad ha sido bautizado en recuerdo de este afamado escritor. El parque Doramas es otro lugar a visitar, junto al Hotel Santa Catalina, al que pertenecieron anteriormente estos jardines. Este conjunto se completa con el Bodegón del Pueblo Canario, una recreación de la arquitectura isleña en torno a la antigua ermita de Santa Catalina y el Museo del polifacético artista, Néstor de la Torre, que figuró entre los grandes artistas españoles del simbolismo y modernismo de las primeras décadas del siglo XX.
 
La playa de Las Canteras, con más de 3,5 Km. de arena protegida por una barrera natural, se conforma como una de las playas más emblemáticas de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria. En un extremo está rematada por la plaza de la Puntilla, en la que se puede disfrutar de una escultura móvil de César Manrique; en el punto opuesto está el Auditorio Alfredo Kraus, realizado por Oscar Tusquets y que viene a coronar la ya de por sí alta oferta cultural de la capital grancanaria sirviendo de escenario del todavía joven pero ambicioso Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, único en el Archipiélago.

Poblaciones

Distrito Vegueta, Cono Sur y Tafira: Vegueta, San Cristóbal, Pedro Hidalgo, Casablanca, Tres Palmas, Hoya de la Plata, Zárate, San Juan, San Roque, Polígono Vega de San José, El Lasso, San José, La Laja, Lomo Blanco, Tafira Baja, Tafira Alta, Marzagán, Los Hoyos, El Secadero, Salto del Negro, La Calzada, Jinámar, La Montañeta, El Sabinal, Barranco Seco, Los Lirios. Distrito Centro: La Paterna, Nueva Paterna, Lomo Apolinario, Miller Bajo, Triana, Tarahales, San Francisco, Casablanca III, Cruz de Piedra, San Nicolás, Alcaravaneras, Ciudad Jardín, Fincas Unidas, Lugo y Canalejas. Distrito Puerto-Canteras: El Rincón, Santa Catalina, Guanarteme, Barrio de La Minilla, Las Canteras, La Isleta, Las Coloradas, El Confital, Nueva Isleta, El Sebadal y La Puntilla. Distrito Ciudad Alta: Cuevas Torres, Polígono Cruz de Piedra, El Polvorín, Schamann, Las Rehoyas, San Antonio, Urbanización Sansofé, Parque Central, Barranquillo Don Zolio, Barriada Santa Catalina, Urbanización Cinco Continentes, Carretera de Mata, Altavista, Escaleritas, Chumberas, El Cardón, Siete Palmas, La Feria, Las Torres, Carretera de Chile y La Minilla. Distrito Tamaraceite-San Lorenzo: San Lorenzo, La Milagrosa, Almatriche, Dragonal Bajo, Dragonal Alto, Tamaraceite, Las Majadillas, Hoya Andrea, La Suerte, Piletas, Lomo Blanco, Tenoya, Cuevas Blancas, Casa Ayala, El Román, El Zardo, Cuesta Blanca, Llanos de Mª Rivera, Siete Puertas, Lomo Los Frailes, Las Perreras, La Galera, El Toscón, S. José del Álamo, Las Mesas, Los Giles y Costa Ayala.

Mapa del Municipio


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Las Palmas de Gran Canaria presume de tener una oferta cultural y de ocio que abarca las cuatro estaciones. Recibe el año con una actividad frenética que comienza con el Festival de Música de Canarias, organizado por el Gobierno de Canarias, con una excelente programación de música clásica y que tiene como sede principal el Auditorio Alfredo Kraus.

La celebración del Carnaval en el mes de febrero. La ciudad, acostumbrada a recibir turistas durante todos los meses del año se viste de color y ritmo y los visitantes pueden disfrutar del ambiente trasgresor de las fiestas de Carnaval al aire libre, con una temperatura envidiable para cualquier otra ciudad europea. Las Galas de elección de la reina del Carnaval y del Drag Queen  y los concursos de murgas y comparsas son algunos de los actos con mayor expectación, mientras que la cabalgata  y los mogollones nocturnos son los más multitudinarios.

Una vez los duendes del Carnaval abandonan la ciudad, el Festival Internacional de Cine se hace dueño de Las Palmas de Gran Canaria. Directores, actores, distribuidores, productores y guionistas aportan un clima especial. Se trata de un certamen que premia a la mejor película con el Lady Harimaguada y trata de acercar el cine de carácter independiente a los aficionados al séptimo arte.
Los primeros meses del año acogen también el Festival de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria Alfredo Kraus, que ha alcanzado un gran prestigio y que se celebra tanto en este auditorio como en el Teatro Cuyás.

La Semana Santa en Las Palmas de Gran Canaria se celebra con numerosas procesiones de imágenes que tienen un alto valor histórico y artístico y que se encuentran en las diferentes parroquias de Triana y Vegueta y en la Catedral.
El Corpus Christi, en mayo, es otra de las tradiciones religiosas de Las Palmas de Gran Canaria. Las calles en los alrededores de la catedral se tapizan con hermosas alfombras de flores por donde pasa la procesión.


Las Fiestas Fundacionales conmemoran en junio la Fundación de Las Palmas de Gran Canaria. La ciudad se viste de fiesta con un programa que abarca las artes escénicas, conciertos, actividades infantiles y actos institucionales. Son muy populares las tradicionales hogueras que se encienden la noche de San Juan en los barrios de la ciudad y el chapuzón de miles de personas en la Playa de Las Canteras mientras se enciende un espectacular castillo de fuegos artificiales.
El verano comienza con el Festival de Teatro y Danza que se celebra en los meses de julio y agosto se ha consolidado como un encuentro festivo y colorista. Los espectáculos invitan a la participación  y dan continuidad a los eventos culturales con una programación estable en verano.


También en el mes de julio el Parque Santa Catalina y el Auditorio Alfredo Kraus se llenan con los sonidos del mejor jazz internacional en el festival que se celebra en el archipiélago y que tiene a la capital como una de sus principales sedes.
Una de las citas festivas de la época estival está en el barrio de La Isleta donde se celebran las fiestas del Carmen, en el mes de julio. El acto más popular es la procesión marinera.
Las Fiestas de San Lorenzo se celebran en el barrio del mismo nombre. Destacan por su romería y los fuegos artificiales que se encienden la madrugada del 10 de agosto, una de las mayores muestras pirotécnicas de Canarias.

En Vegueta ya es tradicional la Romería del Rosario, el 3 de octubre. Los romeros vestidos de típicos salen del Parque San Telmo y llegan hasta la Parroquia de Santo Domingo, en Vegueta, donde los vecinos decoran los balcones y fachadas con elementos y objetos tradicionales.
En La Isleta se celebran en octubre las Fiestas en Honor a Nuestra Señora de La Luz, patrona del Puerto y Alcaldesa Mayor de Las Palmas de Gran Canaria. Las fiestas conmemoran la victoria isleña sobre el ataque de los almirantes británicos Francis Drake y John Hawkins en octubre de 1595.
En Otoño tiene lugar el festival de zarzuela, organizado por Amigos Canarios de la Zarzuela, que satisface sin duda una importante demanda de los aficionados a la lírica española.

El año se despide con la Navidad y una amplia programación en la que los niños son los principales protagonistas con actos tradicionales entre ellos belenes, árboles de navidad, encuentro de villancicos..., conciertos y por supuesto, la esperada cabalgata de los Reyes Magos, que recorren la ciudad en camellos.
 

Lugares de interés histórico cultural de Las Palmas de Gran Canaria

Las Palmas de Gran Canaria es la gran ciudad gótica de Canarias, encerrando en su interior múltiples joyas artísticas de este periodo que reflejan la nobleza de su historia y su patrimonio. No obstante, como ciudad cosmopolita y ecléctica que siempre fue, así como por el hecho de haberse erigido desde su fundación y hasta el siglo XIX en la capital administrativa del Archipiélago canario, acumula en su haber una infinidad de estilos artísticos y de localizaciones preñadas de historia que merece la pena resaltar:

  • Santa Iglesia Catedral de Canarias: La basílica catedral de Las Palmas de Gran Canaria está dedicada a Santa Ana y fue la sede de la diócesis de todo el Archipiélago hasta el siglo XIX en que ésta se divide en dos. Se conforma como el primer templo del archipiélago canario por su grandiosidad, belleza e historia. Tiene un cuerpo gótico característico, cuyo estilo ha dado en llamarse "Gótico Atlántico", con algunos elementos renacentistas y otros de tradición mudéjar, con una fachada de corte neoclásico donde perduran también elementos góticos.
     
    Este edificio arquitectónico se compone de tres naves centrales y dos laterales con ocho capillas en el interior, que es de estilo gótico. Su imponente fachada principal, obra de Luján Pérez, es de estilo neoclásico. Comenzó la construcción de este templo en 1504 bajo la dirección del arquitecto Diego Alonso Montaude y se inauguró la víspera del Corpus del año 1570.
     
    Las obras continuaron con altibajos hasta 1781. A partir de entonces se continuaron las obras bajo la dirección técnica del prebendado y arquitecto canario Diego Nicolás Eduardo, edificándose el crucero, la capilla mayor, sacristías, panteón de obispos y salón de los secretos.
     
    El cuerpo inferior está formado por tres grandes arcos de medio punto que dan entrada al hermoso atrio correspondiendo a otras tantas puertas de ingreso al templo. El central de los tres arcos es el más elevado. El cuerpo central está formado por cuatro columnas de orden corintio, dividiendo tres espacios. El cuerpo superior es obra del arquitecto Melida y lo forma un templete toscano. Las torres que flanquean la fachada se componen de cuatro cuerpos. Comenzando por el primero son de orden jónico, corintio, compuesto y el campanario es rematado en una cúpula con linterna.
     
    En el interior, el templo consta de tres naves longitudinales, dos naves laterales de las capillas y seis transversales, separadas por diez columnas esbeltas. La Catedral cuenta con doce capillas. Destacan las soberbias esculturas de Luján Pérez, entre las que contamos la Virgen Dolorosa, y las pinturas de Cristóbal de Quintana y Juan de Miranda. El Vía Crucis es obra de José Rodríguez de Losada. Asimismo son dignas de mención las esculturas de los apóstoles y evangelistas en el cimborrio, obra de Luján Pérez.
     
    Debajo de la bóveda plana de las sacristías se abre el panteón de los obispos de Canarias. Por último, cabe señalar que tras la restauración a la que ha sido sometida la Iglesia Catedral, se ha descubierto un mural con la representación de San Cristóbal, patrono de las grandes construcciones, también conocido de forma genérica en las catedrales españolas como Cristobalón. Gracias a los logros restauradores podemos apreciar dos San Cristóbal, uno sobre el otro, en una de las entradas a la Santa Iglesia Catedral.
     
  • Casas Consistoriales: Las actuales Casas Consistoriales fueron levantadas a mediados del siglo XIX. Anteriormente el edificio que se había levantado en el mismo lugar se remontaba al siglo XVI y constituyó uno de los ejemplos de arquitectura renacentista más relevantes del Archipiélago, como se observa por algunos dibujos que se han conservado. Sin embargo, tras el incendio de 1842, fue necesaria la realización de una nueva construcción.
     
    El aspecto externo del Consistorio recuerda al de Cádiz, pues el arquitecto Juan Daura, gaditano, llevó a cabo la revisión de los planos propuestos desde la isla de Gran Canaria. Las esculturas que rematan el recinto fueron colocadas en 1909. Representan la Agricultura, el Comercio, el Arte y la Navegación, pilares del crecimiento económico insular y municipal. El material en el que fueron realizadas es hierro colado. Su autor es Boutellier, escultor francés.
     
    Desde 1979 las funciones municipales se vienen desempeñando en la zona de Ciudad Jardín, utilizándose este edificio para los plenos de la Corporación.
     
  • Plaza de Santa Ana: El patrono de la capital grancanaria es San Juan Bautista, debido a que la fundación del Real de Las Palmas tuvo lugar un 24 de junio de 1478, día de San Juan, por las tropas de Juan Rejón. En este núcleo la Plaza de Santa Ana jugará un papel crucial, pues será punto de referencia del antiguo barrio de Vegueta y, por lo tanto, de la ciudad capitalina durante un largo período de tiempo.
     
    Sigue el trazado tradicional de las plazas urbanas de la Europa mediterránea, situándose como espacio que media entre el poder religioso simbolizado en la Catedral y el político encarnado en las Casas Consistoriales, residencia del Concejo de la Isla.
     
    La estructura actual de la plaza se la debemos a Manuel Ponce de León. Las figuras de los perros fueron colocadas en 1895 y, al igual que las esculturas de la fachada de las Casas Consistoriales proceden de Francia. Algunos de los perros tienen en su base la inscripción "Vald'Osne" y otras "A.J.", que podría significar Alfred Jacquemart.
     
    En un principio, la Plaza de Santa Ana tenía una vegetación basada en palmeras y plátanos del Líbano. Asimismo contaba con un monumento a la Constitución de Cádiz, fundado en 1820, pero fue derruido con el regreso de Fernando VII al poder.
     
    En torno a la Plaza de Santa Ana podemos observar los edificios de mayor importancia y envergadura de la ciudad: las Casas Consistoriales, la Catedral, el Palacio Episcopal, la Casa Regental, el Archivo Histórico Provincial y el Archivo Diocesano.
     
  • La Casa Regental: La Casa Regental era el lugar en el que residía el regente o presidente-regente de la Real Audiencia de Canarias, máximo tribunal del Archipiélago fundado por orden de Carlos V en 1526 y cuya sede se hallaba en la capital grancanaria. Hoy en día reside en ella el presidente del Tribunal de Justicia de Canarias. Presenta una portada renacentista en la zona baja y otra neoclásica en su parte alta. Sin lugar a dudas se trata de un elemento arquitectónico que guarda una clara armonía con el entorno del antiguo barrio de Vegueta y, particularmente, con la Plaza de Santa Ana.
     
  • Palacio Episcopal: Data del siglo XVI, y fue la sede del Obispo de Canarias, ahora Obispo de la Diócesis Canariense, aunque la fachada del edificio se corresponde con el siglo posterior. Su alfiz es de origen mudéjar. Hemos de señalar que este edificio conserva la fachada más antigua del entorno de la plaza. Manuel Ponce de León se encargó de la disposición de la cara norte. El coro de la Catedral de Santa Ana es el muro que cierra el Obispado en la calle Obispo Codina, diseñado por Luján Pérez. El coro catedralicio se desmontó en los años sesenta del siglo XX, bajo el mandato del Obispo Pildain. Antes de esa fecha estaba en el interior de la Catedral, y existen planes para devolverlo a su ubicación original.
     
  • Plaza de Iglesia de Santo Domingo: La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán ocupa el mismo lugar que la Ermita de San Pedro Mártir, que mandó a construir el conquistador Pedro de Vera. La construcción original es del siglo XVI. En su interior hay varias imágenes de Luján Pérez y una custodia barroca mejicana del siglo XVIII.
     
    La plaza de Santo Domingo ha experimentado pocos cambios desde el siglo XVI. La fuente que preside el centro de la misma pertenece al siglo XVIII, refiriéndonos la importancia que tuvo como lugar fundamental para la distribución del agua. Por un proyecto de Laureano Arroyo a finales del siglo XIX se aporta el arbolado.
     
  • Plaza y Ermita del Espíritu Santo: La Ermita del Espíritu Santo se encuentra entre las calles Espíritu Santo y Doctor Chil. Su plaza desde el siglo XVI presenta una estructura triangular. Se trata de uno de los enclaves más emblemáticos de nuestra ciudad y, en particular, del antiguo barrio de Vegueta. La majestuosa fuente que presenta esta pequeña plaza es obra de Manuel Ponce de León; es instalada en el año 1869. Precisamente a este último se debe el entorno conseguido en estas calles en las que destacan sobremanera las mansiones burguesas y aristocráticas.
     
  • Plazoletas de San Antonio Abad y Los álamos: Las Plazas de San Antonio Abad y de Los álamos son las más antiguas de la ciudad capitalina. A través de ellas accedemos a varios enclaves de importancia, así como edificios destacados. La Ermita de San Antonio Abad, primera sede diocesana, está ubicada en la plaza que lleva su nombre. Se cree que en esta ermita oró Colón antes de su partida al Nuevo Mundo, y así lo conmemora una placa colocada en el siglo XIX en la fachada de la misma. Ha sufrido varias remodelaciones. El aspecto actual que mantiene este recinto religioso se debe a la última reforma habida en el siglo XVIII.
     
    Sin embargo, la segunda de estas plazas estaba ante la vieja catedral y el antiguo Hospital de San Martín, uno de los pocos ejemplos de estructura sanitaria del siglo XVI que se conservan en el archipiélago canario. En el siglo XVIII, el Hospital de San Martín pasaría a tener otra ubicación que aún sigue vigente. La Plaza de Los álamos era conocida como la Plaza Vieja.
     
  • Casa-Museo de Colón: En la trasera de la Santa Iglesia Catedral está la Casa-Museo de Colón. En concreto se sitúa entre la Plaza del Pilarillo Seco y el callejón que lleva a la Ermita de San Antonio Abad. Este edificio arquitectónico es muestra de la arquitectura señorial. Durante el Antiguo Régimen se convirtió en la residencia del corregidor. Al parecer en ella pasó alguna noche el Almirante Colón durante su estancia en la isla de Gran Canaria. Sus exposiciones se fundamentan en la relación histórica existente entre el archipiélago canario y el continente americano.
     
  • Triana: El barrio de Triana hasta el siglo XIX , en concreto hasta la construcción del Muelle de La Luz en la Isleta, era un barrio marinero pues terminaba en el Puerto de San Telmo, antigua salida marítima de la ciudad. La Calle Mayor de Triana se conforma como la arteria principal de este barrio. Su nombre nos evoca a la ciudad de Sevilla, reflejo de la importancia de la población residente en este lugar procedente de la Baja Andalucía. Durante el siglo XVI se construyeron el convento de San Francisco y la Ermita de los Remedios, ambos desaparecidos actualmente. Poco o poco la Calle Mayor de Triana fue cobrando cada vez más preponderancia en la economía capitalina. Así hoy en día es una calle exclusivamente comercial. Se trata de un conjunto artístico basado en la arquitectura modernista, que se propaga por toda la zona.
     
    Triana es resultado del espíritu comercial, del expansionismo urbano y del embellecimiento permanente, gracias no sólo contamos a la aportación oficial sino también a la iniciativa ciudadana, siempre atenta al cuidado de los rincones emblemáticos de su ciudad.
     
  • Ermita de San Telmo: Actualmente la Ermita de San Telmo nos recuerda una característica propia del barrio Triana hasta el siglo XIX: Triana era un barrio marinero. Esta ermita fue construida en el siglo XVI al norte de la ciudad por la Confraternidad de Mareantes. Fue destruida por el pirata holandés Peter Van der Does en 1599, y se reconstruyó en la primera mitad del siglo XVII.
     
    Se trata de una ermita con planta rectangular y con una sola nave. Su portada presenta una solución clasicista con un referente goticista que apreciamos en su arco ligeramente apuntado. Es un ejemplo de arquitectura mudéjar con portada gótico-renacentista. En su interior es digno de mención, además del artesonado mudéjar y el retablo, la Inmaculada procedente del Convento de las Bernardas. El marqués de Lozoya atribuyó a Alonso Cano esta imagen. Otras obras magníficas y de gran devoción son: el Señor de la Burrita y el Niño del Remedio.
     
    El templo posee dos retablos gemelos: el de San Telmo y el de la Virgen de las Angustias, conocida popularmente, como las Angustias de Triana. La talla escultórica del santo pertenece al siglo XVIII y procede de la Península Ibérica. Porta un velero de plata, realizado por el famoso platero Antonio Padilla. En el altar mayor encontramos dos esculturas que era propiedad del convento de San Bernardo y representan a San Bernardo y a San Benito.
     
  • Casa - Museo Pérez Galdós: La Casa-Museo Pérez Galdós es la casa natal del escritor, situada en la trasera de Triana, en la calle Cano. El 10 de mayo de 1843 nació en esta casa don Benito Pérez Galdós, escritor de gran renombre en todo el Estado, muy admirado en su época hasta el punto de que su nombre se barajó como posible candidato al Nóbel de Literatura. De hecho, Leopoldo Alas Clarín, en quien finalmente recayó el premio, reconoció siempre su admiración por el escritor grancanario. En el Museo encontramos el despacho, la cama, los dibujos que ilustraron los Episodios Nacionales y fotografías de los actores que representaron sus obras, entre otros muchos objetos.
     
  • Teatro Pérez Galdós: El Teatro Pérez Galdós es obra del arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre. Anteriormente estaba en su lugar el Teatro de Tirso de Molina. Este teatro tenía una situación tan cercana al mar que el mismo Pérez Galdós había criticado en varias ocasiones en su juventud en una serie de caricaturas que se conservan en El Museo Canario. El pintor Néstor Martín Fernández de la Torre, hermano del arquitecto, es el autor de los espléndidos murales que adornan su interior, que actualmente atraviesa un ambicioso proyecto de restauración.
     
  • Plaza Hurtado de Mendoza: Saliendo de Vegueta en dirección al barrio de Triana encontramos la Plaza Hurtado de Mendoza, conocida popularmente como La Plazuela o Plaza de las Ranas. Con anterioridad recibió el nombre de Plaza del Príncipe Alfonso y Plaza de la Democracia, en el año 1868. Su origen hemos de situarlo a comienzos del siglo XIX, momento en que se allanó el lugar para construir un puente sobre el Guiniguada, llamado Puente Verdugo o también Puente de Piedra, flanqueado por la representación de las estaciones, mandadas a hacer en Génova, actualmente dispuestas como entonces.
     
    La obra se concluyó en 1815. Este lugar que ha sido sometido a varias remodelaciones actualmente está limitado por la Biblioteca Insular y la mansión Quintana Llarena. Al frente está situado el Centro Comercial Monopol. En esta plaza se encuentran dos magníficos kioscos. Junto a la Biblioteca se alza un monumento conmemorativo a don José Hurtado de Mendoza, alcade de la ciudad en la primera década del siglo XX. Esta escultura fue traida de Italia y su autor fue Neri, según consta en la pieza.
     
  • Iglesia de San Francisco de Asís: La Iglesia de San Francisco es la iglesia del antiguo convento franciscano que fue convertido en cuartel tras la desamortización. Tan sólo conservamos del entonces convento el campanario. Se construyó en el siglo XVII, años después de que el pirata holandés Peter Van der Does atacara la ciudad en 1599. Posee varias imágenes de Luján Pérez, como el Señor en el Huerto, San Pedro y San Juan. Asimismo el retablo de Nuestra Señora de la Soledad, conocida como la Soledad de la Portería, es diseño de Luján Pérez. La escultura de Santa Clara de Asís es digna de mención. Igualmente hemos de citar los trabajos de Antonio Calderón de la Barca entre los que contamos San Felipe de Neri y el Cristo Atado a la Columna.
     
    En cuanto a la pintura destacaremos la imagen del Niño Jesús Enfermero. Pertenecía al convento de las clarisas, situada cerca de esta iglesia hasta la desamortización. Las pinturas murales corresponde a Jesús González Arencibia. Los lienzos adosados a la pared de la capilla mayor son obra de José Arencibia Gil.
     
  • Alameda de Colón: Tras la desamortización de Mendizábal (1836) el convento de las religiosas clarisas fue destruido y se decidió ocupar el lugar con un mercado de abastos. Sin embargo, se inclinaron finalmente por convertir el espacio en lugar de esparcimiento. Así en 1842 se plantaron árboles y se estableció una plaza. Esta plaza contaba entonces con mucha vegetación. Se realizó una portada por Manuel Ponce de León en el mismo sitio en que las religiosas tenían la entrada al convento pero en 1925 desapareció.
     
    En octubre de 1892 se inauguró el busto a Cristóbal de Colón, en memoria a su paso por nuestra isla en su camino hacia las Indias y por sus gestas. Esta obra se debe al genovés Paolo Triscornia di Ferdinando, también autor del busto de Cairasco, cercano a la Alameda. La casa de la familia Castillo Olivares se terminó en el año 1859. Al parecer también intervino en ella Manuel Ponce de León. Actualmente pertenece a la Caja de Ahorros.
     
    La Alameda de Colón está rodeada de varios edificos de particular relevancia como son: el Gabinete Literario, el Centro de Iniciativas Culturales de la Caja de Ahorros (CICCA), varias viviendas señoriales, caracterizadas por una ingente sencillez, pero de exquisita hermosura, y la Iglesia de San Francisco.
     
  • Plaza de Cairasco: Ocupa el lugar del mencionado convento de las clarisas. Está flanqueado por el Gabinete Literario, el Hotel Madrid, obra de Massenet y Faus, y la calle principal. En este mismo sitio se levantó el Teatro Cairasco, rememorando al insigne poeta grancanario, creador de una de las primeras tertulias artísticas del Archipiélago en el Quinientos, donde se encontraba su casa, en el siglo XVI. Los planos del teatro fueron obra de Santiago Barry. De la dirección de la construcción se encargó el maestro Esteban de la Torre. Con posterioridad, a finales del siglo XIX, se determinó establecer un lugar de esparcimiento, trasladándose el teatro de la ciudad al actual Teatro Pérez Galdós.
     
  • Gabinete literario: El Gabinete literario fue fundado en 1844 como símbolo del progreso cultural y socioeconómico de Gran Canaria y de la colaboración de la colonia inglesa de la isla con su sociedad. Su primer presidente fue don Roberto Houghton-Houghton, personaje que pone de manifiesto la importancia de la colonia británica en nuestras tierras, principalmente en la capital de Las Palmas de Gran Canaria. El edificio tiene rasgos eclécticos y modernistas. Su obra se debe al trabajo de Fernando Navarro y Rafael Massanet y Faus.
     
  • Gobierno militar: Este edificio planificado por el Ingeniero Teniente Coronel José Lezcano Mújica en 1881 es un claro ejemplo de Neoclasicismo tardío. En su frontón porta el escudo de España y varios motivos militares. La fachada del Gobierno militar es clásico-académica. La planta baja cuenta con cantería, mientras que el cuerpo superior combina el paramento liso con huecos enmarcados. Destaca el uso del orden gigante de las pilastras en la composición.
     
  • Palacete Rodríguez Quegles:  Este palacete fue mandado a hacer por don Juan Rodríguez Quegles. Situado en la calle Pérez Galdós, es signo del sentir burgués en Canarias. También es ejemplo de la transformación urbana tras la desamortización. Parte de este edificio está sobre el lugar que ocupaba el convento de las Bernardas. Se caracteriza por el eclecticismo que muestra. Los planos fueron realizados en 1883 por el arquitecto Luis López Echegarreta. Posteriormente en 1900 Fernando Navarro lleva a cabo distintas modificaciones.
     
    En 1972 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria adquirió el inmueble y lo dedicó como Conservatorio Superior de Música. Hoy en día está en manos de la Viceconsejería de Cultura, Educación y Deportes.
     
  • Cabildo Insular: El Cabildo Insular de Gran Canaria creado en 1922 es representación de la arquitectura racionalista. Miguel Martín Fernández de la Torre comenzó los proyectos previos a la construcción del edificio en 1930. Se articula sobre dos volúmenes: uno horizontal y otro que viene dado por la torre, para dar mayor énfasis a la importancia de esta institución.
     
  • Pueblo Canario: En los Jardines de Doramas está ubicado el Bodegón del Pueblo Canario. Esta obra fue inspirada por el pintor Néstor de la Torre, pretendiendo revalorizar y conservar las características de la canariedad. Su hermano el arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre fue el encargado de realizar el proyecto. Precisamente el Bodegón es recreación de la arquitectura canaria. Tiene un gran patio cuadrangular, rodeado por galerías y con motivos geométricos, que se abre a la Ermita de Santa Catalina construida por los frailes mallorquines en el siglo XVI. En cuanto a los materiales, emplea la mampostería, la cal, la cantería y la madera.
     
  • Museo de Néstor: En el patio del Bodegón del Pueblo Canario está el Museo de Néstor, que guarda las principales obras del pintor canario (1887-1938). En el recinto se exponen pinturas variadas y otras creaciones, pertenecientes al arte simbolista, arte modernista, arte popular, artesanía canaria...
     
    Su obra más importante es el conjunto titulado El Poema de los Elementos. Están divididos en dos series: los Poemas del Mar y de la Tierra. Estos últimos no fueron terminados. Por otro lado, contamos con diferentes pinturas de gran importancia como son Hércules entre las llamas amasando el túmulo de Pirene, El niño arquero, Mural de su estudio en Madrid, Ibrahim, mercader de sedas, entre otros.
     
  • Puerto de La Luz y de Las Palmas: A partir de la década de 1880 comenzamos en la capital de Las Palmas de Gran Canaria una fase de crecimiento urbano que será duradero. En concreto podemos hablar de esta progresión hasta la Segunda Guerra Mundial. Este impulso se debe a la actividad portuaria.. La infraestructura del Puerto de La Luz se realizó entre 1883 y 1902, según un proyecto del ingeniero don Juan de León y Castillo, hermano de don Fernando de León y Castillo, propulsor de este puerto, centro de comunicaciones y vértebra de la economía canaria, puesto que si bien en su momento gracias a él se consiguió un avance urbano importante, hoy en día nuestro puerto significa una entrada de dinero fundamental para nuestra capital.
     
    El 30 de septiembre de 1861 contábamos con un proyecto de un muelle de abrigo y desembarque en el Puerto de La Luz. Ciertamente esta propuesta daba por hecho que debía ser un puerto sin parangón, pues su situación geográfica es privilegiada y, sin lugar a dudas, es fundamental como lugar de escala y área comercial. Sin embargo, en 1881 se realizó una modificación de gran consideración: don Fernando de León y Castillo es Ministro de Ultramar y al frente del Ministerio de Fomento está su amigo don José Luis Albareda. Por Real Orden de 25 de abril de 1881 se encarga el estudio del proyecto con el objeto de hacer un puerto de refugio en la bahía de La Luz. Al tiempo es el mismo don Juan de León y Castillo quien lo presenta el 3 de marzo de 1882. La obra quedó en manos de Néstor de la Torre, quien lo pasó a la empresa británica Swanston & Company. Esta empresa se comprometía a terminar las obras en un plazo de 17 años.
     
    Gracias a la construcción del Puerto de Refugio Las Palmas de Gran Canaria comienza un proceso expansivo desde 1890, apoyado por el Plan de Ensanche. En este período la arquitectura urbana capitalina se basa en cinco tipos de edificaciones: la burguesía mercantil impone un estilo modernista en Triana, la población británica aplicó su gusto por la residencia unifamiliar, la población proletaria a través de la casa terrera se instala en San José, Arenales, el Puerto y las Alcaravaneras, la población proletaria con menos recursos recurre al barrio de Las Isletas y por las actividades administrativas se realizan edificios de una planta en la zona portuaria. Para finlizar nos resta decir que por la colonia británica comienza en Las Palmas de Gran Canaria a desarrollarse la explotación turística.
     
  • Mercado del Puerto: Fue construido por la firma Eiffel, basándose su estructura exclusivamente en el hierro. Por lo tanto su edificación estuvo en manos francesas. Se sitúa en una de las calles más concurridas del Puerto.
     
  • Castillo de La Luz: >Fue edificado en 1474 con muros de sillería y representa el modelo de fortificación de alto nivel que se impone durante la Conquista, si bien experimenta alguna remodelación posterior. Actualmente se utiliza como sala de exposiciones, gestionado por el Ayuntamiento capitalino. Debemos señalar que su entorno ha mejorado considerablemente en los últimos años, debido a la preocupación por conservar el Patrimonio Histórico Cultural.

Lugares de interés general de Las Palmas de Gran Canaria

  • Playa de Las Canteras: Se trata de uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, e incluso, de la isla de Gran Canaria. Es uno de los centros turísticos más importantes de la capital, debido al clima tan agradable y propicio que se goza durante todo el año. Enclave natural que ha logrado mejorar su entorno. Así el Paseo de Las Canteras se ha adecuado paulatinamente a una playa capitalina de estas características.
     
  • Zona comercial de Mesa y López: La Avenida de Mesa y López se ha convertido en el punto neurálgico del comercio grancanario. Este centro comercial se caracteriza por la presencia de grandes almacenes, así como una ingente diversidad de tiendas y restaurantes que han nacido auspiciados por el movimiento económico del lugar. Al final de esta avenida se encuentra la Plaza de la Victoria, monumento representativo de la ciudad, siendo incluso el lugar elegido por la afición canaria para celebrar las victorias de su equipo, U. D. Las Palmas.
     
  • Parque de Santa Catalina: Este parque es uno de los lugares más concurridos de la capital, en el que la gente disfruta de sus paseos, sus terrazas, y su ambiente. Debemos destacar, igualmente, que durante las grandes fiestas del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, se convierte en sede de las galas más importantes de la fiesta.
     
  • Jardín Botánico "Viera y Clavijo": Situado en las afueras de la ciudad, se encuentra el Jardín Botánico "Viera y Clavijo", conocido como "Jardín Canario", enclavado en uno de los entornos naturales más importantes de la isla de Gran Canaria, el Barranco de Guiniguada. Este jardín, que conserva numerosa vegetación entre la que contamos principalmente con la flora autóctona, se ha convertido en una agradable zona en la que transmite esa paz y sosiego a todo visitante. Uno de los rincones más destacados es el Bosque de Laurisilva.
     
  • Jardines de Doramas: En medio de Ciudad Jardín, zona creada por la colonia inglesa que dominó la economía isleña a finales del siglo XIX, se encuentran los Jardines de Doramas. De hecho, muchas de las casas y viviendas dispuestas en este lugar recuerdan un estilo eminentemente inglés.
     
  • Museo de la Ciencia: Ubicado en el edificio Miller, delante del Parque de Santa Catalina, este museo pretende acercarnos a las nuevas tecnologías. Precisamente esta construcción fue durante muchos años signo de riqueza en la capital, gracias a la actividad portuaria, pues los edificios de Miller y Elder son consecuencia del pujante comercio existente y desarrollo de la ciudad.
     
  • Centro Atlántico de Arte Moderno: Situado en la calle de Los Balcones, en la trasera de la Catedral, el Centro Atlántico de Arte Moderno, obra del arquitecto Francisco Sáinz de Oiza, presenta una fachada original neoclásica del siglo XVIII. Se trata de una de las instituciones de renombre culturales de la ciudad.
     
  • El Museo Canario: En dirección a la Ermita del Espíritu Santo, localizamos el mejor conjunto neoclásico de la ciudad, El Museo Canario. Su visita es imprescindible para conocer con detenimiento las costumbres y el modo de vida de los aborígenes canarios.
     
  • Archivo Histórico Provincial de Las Palmas de Gran Canaria: En este Archivo se custodian los protocolos notariales habidos desde el siglo XVI en adelante. Al parecer, el más antiguo de estos protocolos se remonta al año 1509. No obstante, la mayor parte de la documentación notarial se ha perdido, por un lado por el ataque de Van der Doez en 1599 y, por otro, el incendio del Ayuntamiento de 1842. Asimismo contiene fondos de la Real Audiencia, el Ayuntamiento, el Gobierno Civil y Archivos Privados como por ejemplo el de León y Castillo.
     
  • Archivo Diocesano: Pertenece este Archivo al Obispado; por tanto conserva documentación eclesiástica, útil para estudiar la Edad Moderna y Contemporánea de Canarias.
     
  • Comandancia de Marina: La Comandancia de Marina fue proyectada por el arquitecto Laureano Arroyo. Su construcción fue definitiva en las primeras décadas del siglo XX. Cuenta con dos plantas y un cuerpo central de cantería azul y marcado por el clasicismo. El primer piso tiene pilastras de orden dórico y el segundo culmina con un esbelto frontón. Esta sede militar se alza con la fachada principal en dirección a la Plaza de la Feria. Posteriormente se realizó la Plaza de la Fuente Monumental, conocida como Fuente Luminosa, quedando este edificio entre ambas plazas.

La Ciudad Real de Las Palmas fue fundada por el capitán Juan Rejón en 1478. Los Reyes Católicos, deseosos de conquistar las Islas Canarias, enviaron a Juan Rejón al mando de 600 hombres aproximadamente. El 24 de junio de 1478 desembarcó Rejón y fundó un campamento militar que denominó el Real de Las Palmas en la colina de Vegueta. Según la leyenda, no se dirigió a Gando, como era su intención inicial, porque una anciana, considerada Santa Ana por Rejón, le advirtió que se quedase junto al barranco Guiniguada. Fue este hecho, según los cronistas, el que hizo que el capitán ordenara comenzar a construir una ermita dedicada en un principio a Santa Ana, y que actualmente es la ermita de San Antonio Abad. De esta manera, surgieron los cimientos del barrio de Vegueta y, por tanto, el germen de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria que ostenta el título de capital de Gran Canaria y también de co-capital del Archipiélago Canario.

En diciembre de 1487 los Reyes Católicos incorporaron a la isla de Gran Canaria a la Corona de Castilla. Posteriormente en 1506 Fernando el Católico concedió a Las Palmas de Gran Canaria y a la isla su escudo de armas. Carlos V le concedió el título de Muy Noble y Muy Leal Ciudad Real de Las Palmas de la Gran Canaria. De hecho, durante el Antiguo Régimen la ciudad tuvo el privilegio de ser la capital administrativa del Archipiélago, lo cual se refleja en la presencia de las instituciones representativas de la Corona cuya jurisdicción era extensiva a todo el Archipiélago, como el Santo Oficio de la Inquisición, la Real Audiencia de Canarias, el Obispado de Canarias o la Capitanía General, si bien esta última fue trasladada con posterioridad.
 
Las Palmas de Gran Canaria comenzó su desarrollo y evolución a partir de los solares que se adjudicaron a los conquistadores y colaboradores de la conquista en el primer reparto de tierras que se realizó en la desembocadura del barranco de Guiniguada. Este repartimiento fue llevado a cabo por el gobernador Pedro de Vera, que llegó mediada la conquista para sustituir a Rejón y enderezar el rumbo de la misma, dado que hasta ese momento el saldo general de la operación militar era favorable a los canarios. En el primer cuarto del siglo XVI el barrio de Vegueta, casco antiguo de la capital canaria, había alcanzado prácticamente sus límites históricos.
 
El sector histórico de Triana ya se estaba forjando paralelamente al otro lado del barranco, conformando la parte comercial y artesanal de una ciudad que crece siguiendo el modelo sevillano y que se halla en pleno proceso de urbanización en la segunda década del mencionado siglo. Se ha querido entender que los primeros comerciantes andaluces que residieron en este núcleo le dieron nombre a la calle y, por tanto, al barrio. Además hemos de recordar que la propia reina Doña Juana recomendó que el desarrollo de la naciente urbe se hiciese siguiendo el modelo de la capital hispalense, pues desde el principio la Corona española entendió a Canarias como una prolongación atlántica de Andalucía.
 
Ante la amenaza de invasiones por parte de corsarios y escuadras extranjeras, en 1576 Felipe II dicta una Real Orden por la que autoriza el envío y venta de esclavos a América para costear la renovación del plan de fortificación de Las Palmas de Gran Canaria, que contaba con algunas estructuras necesitadas de una reforma como el Castillo de La Luz, y ordena al ingeniero italiano Leonardo Torriani que viaje a la Isla para comenzar las obras de fortificación. En un principio, la muralla vendría por el barranquillo de Mata, en donde está situado el Castillo de Mata, y llegaría hasta el fortín de Santa Ana. La portada de Triana sería la puerta de comunicación con Las Isletas. De esta manera, la muralla conformaba los límites de urbanización de la ciudad todavía no muy densamente poblada, como demuestra el hecho de que la Isla contara con unos 12.000 habitantes a finales del siglo XVI.
 
El desarrollo en la ciudad se vio interrumpido a finales del siglo XVI por un hecho bélico de gran relevancia: en 1599, Las Palmas de Gran Canaria sufre el ataque del pirata holandés Peter Van der Does, que logra tomar por unos días la ciudad, saquearla e incendiarla por lo que tuvo que ser reconstruida en gran parte. Esta situación contrasta vivamente con lo acaecido años antes, en los que la ciudad logró la admiración de todo el reino al derrotar al famoso pirata inglés Drake, que ni siquiera logró penetrar en la ciudad y cuya derrota mereció la alabanza de Lope de Vega en una de sus obras. En este caso, el saqueo produjo un colapso y a la vez un nuevo despertar de la ciudad capitalina, y durante los primeros años del siglo XVII, e incluso en la segunda mitad de éste, se llevó a cabo la reconstrucción del lugar. El siglo XVIII vendrá caracterizado por la influencia del reformismo borbónico y de las ideas ilustradas, que vemos reflejada en la aparición de importantes instituciones como la Real Sociedad Económica de Amigos del País. Asimismo asistimos a la creación del Seminario de Canarias y la construcción del nuevo Hospital de San Martín o la realización de obras en la Santa Iglesia Catedral de Canarias.
 
Los hechos que hemos señalado conforman la historia de la capital grancanaria que sufre un nuevo golpe a su memoria histórica con el incendio que devoró el edificio del Ayuntamiento en 1842, incendio con el que se perdió información importante sobre toda Gran Canaria, dado que éste había sido la sede del Concejo durante el Antiguo Régimen, y por tanto cabeza administrativa de la Isla.
 
Poco a poco, desde la segunda mitad del siglo XIX, observamos el gran desarrollo y la transformación que se produce en Las Palmas de Gran Canaria, principalmente en la vida urbana. Esto sucede después de la epidemia de cólera que afecta al archipiélago canario en 1851. En esta transformación juega un papel fundamental la actividad portuaria y su consecuente expansión; así como la absorción paulatina del ya desaparecido municipio de San Lorenzo, cuya incorporación definitiva a la capital se efectúa en 1939. La ciudad desborda sus límites. Al finalizarse las obras del Puerto de Refugio de La Luz (que se convierte en el principal puerto del Atlántico medio y en el segundo de España por volumen comercial), se produce una evolución económica, social y política sin precedentes, gracias en parte al establecimiento de varias empresas extranjeras. Es preciso señalar que las obras del puerto fueron fruto del interés de la burguesía comercial inglesa afincada en la ciudad de convertir a ésta en plataforma comercial en el Atlántico, y su construcción se realizó trayendo desde el puerto de Bristol muchas de las piezas que a modo de módulos se montarían luego en su destino, constituyendo uno de los grandes retos de la tecnología del momento.
 
De esta manera, entramos en una de las etapas históricas más importantes de la capital canaria, es decir, la de su "modernidad", que se caracteriza por el reconocimiento a su importancia histórica y económica. Este reconocimiento culmina en 1927 con la consecución del título de capital de provincia y la creación de una nueva provincia en el Archipiélago, la provincia de Las Palmas, tras varios intentos a lo largo del siglo XIX que se vieron frustrados por intereses políticos contrapuestos; y posteriormente, con la llegada de la democracia y el reconocimiento de la doble capitalidad en la naciente Comunidad Autónoma de Canarias.

Galería multimedía de Las Palmas de Gran Canaria