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Tejeda

Escudo Ayuntamiento de Tejeda
Municipio de Tejeda en Gran Canaria

Situación: Asentado en el sector centro-occidental de Gran Canaria.

Superficie: 103,30 kilómetros cuadrados

Altitud: 1050 m

Habitantes: 2.119 habitantes (Fuente: INE, Revisión de Padrón Municipal de Habitantes, 2012)

Distancia a la capital: 43,7 Km

Web del ayuntamiento: http://www.tejeda.es/

En el centro de la isla, y desde casi todos los puntos del municipio de Tejeda se pueden contemplar los símbolos geológicos de la isla: el Roque Nublo (1.813 m), y el Roque Bentaiga, centro religioso prehispánico. Estas cumbres coronan la gran depresión de Tejeda, surgida de una inmensa caldera de hundimiento, labrada por las aguas e inundada por volcanes, sobre la que se levanta una montaña coronada por diversos roques, además de los citados. Este espectacular pasaje fue bautizado por Miguel de Unamuno como la "tempestad petrificada".

El entorno cuenta con grandes bosques de pino canario, la mayoría de repoblación dado que las necesidades madereras para la construcción y sobre todo la navegación hicieron desaparecer casi por completo la corona forestal de la isla. De ahí que queden numerosos hornos para obtener la pez, resina del pino utilizada para calafatear los barcos que atravesaron el Atlántico o explotaron las pesquerías de la costa canario-sahariana. Tras la conquista y ocupando los espacios restados al pinar, se ha extendido una enorme colonia de almendros que cubren de colorido tras el invierno este agreste paisaje. La gran producción de almendras silvestres da lugar a una excelente repostería que encuentra su exponente en los mazapanes y el bienmesabe.

Poblaciones

El Carrizal, Peña Rajada, El Majuelo, El Chorrillo, La Solana, Timagada, Juan Gómez, El Roque, Casas del Lomo, Lomo de los Santos, El Toscón, La Crucita, La Degollada, El Juncal, El Espinillo, La Higuerilla, La Culata, Cuevas Caídas, El Rincón.

Mapa del Municipio


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El fruto más característico de Tejeda da nombre a sus principales fiestas: Las Fiestas del Almendro en Flor. Estas celebraciones, que tienen lugar durante las dos primeras semanas del mes de febrero, fueron organizadas en sus orígenes por los jóvenes del municipio, celebrándose su primera edición en 1970.

Creadas como una manera de conservar y difundir aspectos de la cultura y la tradición propias del municipio y de la isla, en ellas se da cita lo más representativo del folklore canario: la música tradicional, el baile, artesanía, los deportes autóctonos, ferias de ganado y agrarias y una demostración de faenas típicas que hacen las delicias de Tejedenses y visitantes.
Las Fiestas en honor a la Virgen del Socorro se celebran a partir de la segunda semana de septiembre. Son las Fiestas Patronales de Tejeda, ya que la imagen de esta virgen se venera en el templo parroquial de la localidad, al que da nombre. El día grande se realiza una procesión, así como las ofrendas a la Virgen, donde los barrios se acercan a su patrona con los productos de la tierra.
 

Lugares de interés histórico cultural de Tejeda

Tejeda cuenta con restos arqueológicos, tales como cuevas de enterramientos, grabados, pinturas y casas.

  • Roque Bentayga: Lugar sagrado para los aborígenes, pues la investigación arqueológica ha podido constatar en su base la existencia de la Cueva del Rey, en cuyo interior se han catalogado restos materiales que señalan el lugar exacto donde se practicaban tales ritos. Además de su importancia arqueológica, el Bentayga constituye un elemento natural de gran singularidad y representatividad en el paisaje de Gran Canaria.

    Su importancia ha supuesto la creación de un Parque Arqueológicosituado en la base del Roque del Bentayga. Se trata de un ecomuseo levantado junto al Roque Bentayga, con la finalidad de servir como centro de interpretación, tanto del complejo arqueológico de los roques (Bentayga, Andén de Tabacalete, Cuevas del Rey y el Roquete) como de su entorno. Ofrece un extraordinario paisaje del sur y oeste de la isla.

  • Cuevas del Rey: Localizada en el Roque de Bentayga, es un yacimiento arqueológico que presenta grutas de habitación, graneros, grabados, pinturas rupestres y varias perforaciones realizadas en roca a modo de canalizaciones que denotan la existencia en el lugar de un posible Almogarén o centro religioso prehispánico, tal y como comentamos con anterioridad.

  • Yacimientos de Majada Alta y Cueva del Moro: Se trata de dos yacimientos en cueva natural pequeños y recónditos, cuya importancia se debe a que figuran como unos de los pocos que poseen restos de pinturas rupestres con figuras humanas muy esquemáticas, algunas de ellas sexuadas, y cuya cronología es muy difícil precisar con exactitud.

  • Centro de Interpretación Degollada de Becerra: Localizado en el Ctra. entre Cruz de Tejeda y Llanos de la Pez. Esta degollada por donde pasaban los peregrinos de las medianías del noroeste insular en su camino a Santiago de Tunte, ya venía siendo zona de parada y mirador, ofreciendo un espectacular paisaje al caminante. Como Centro de Interpretación informa sobre los distintos aspectos de la etnografía local, enmarcado todo ello dentro del impresionante mundo rural que lo envuelve.

  • Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Socorro: Esta iglesia está levantada en el solar que ocupaba la antigua iglesia que desapareció tras un incendio acaecido en 1920. En 1921 se pone la primera piedra del templo que conocemos en la actualidad y finalmente en 1930, el 26 de enero es bendecida la nueva Iglesia Parroquial. El templo es rectangular, dividido en tres naves, siendo la nave central más alta y más ancha. La iluminación interior se logra gracias a tres ventanas. Las imágenes que se hallan en el edificio son todas del siglo XX, debido a que las otras se quemaron en el incendio que devoró la antigua iglesia.

Lugares de interés general de Tejeda

  • Parador Nacional de la Cruz de Tejeda: Un bellísimo entorno rodea al Parador Nacional de Tejeda que, lamentablemente, no está ofreciendo hospedaje en la actualidad. Sí tiene en cambio un buen restaurante y, sobre todo, las más relajantes vistas de la Isla. Una gran cruz de piedra preside su entrada, a pocos metros de la cual numerosos puestos de venta de productos típicos de la zona hacen las delicias de los visitantes. El Parador Nacional de Tejeda, obra del arquitecto Miguel Martín Fernández de la Torre como base de una idea de su hermano Néstor, quien diseñó varios interiores del edificio.

  • Roque Nublo: El símbolo de Gran Canaria por excelencia. Se trata de una enorme roca basáltica en forma de monolito de más de 70 metros de altura, surgida como consecuencia de actividad volcánica durante el Pleistoceno. Más hacia el noreste otra roca monolítica denominada El Fraile, por semejar un monje rezando, recorta el cielo grancanario por encima de las montañas con su monumentalidad y armonía visual; y con el Roque Bentayga formamos parte de los restos de materiales antiguos que conformaron el edificio central de la isla en los que los intensos procesos erosivos posteriores han modelado un peculiar resalte. Como valor añadido constituye un hito del territorio cargado de simbolismo para la población de la isla.

  • Zonas Forestales: Hay en el municipio hermosas zonas forestales como, por ejemplo, los pinares de Inagua y Ojeda y más al norte el de los Pechos, que tiene unas vistas maravillosas como casi todas las de este municipio, centro geométrico de la Isla.

Durante el periodo de dominio aborigen el sistema político imperante en Gran Canaria consistía en dos grandes guanartematos o reinos dividido en diferentes poblaciones, al frente de cada una de las cuales se encontraba un caudillo oGuayre. Tejeda era una de estas poblaciones, donde se refugiaron algunos de los últimos aborígenes opuestos a la conquista europea en los momentos finales de la misma. Por esta razón, la zona en torno al monte Bentayga, monumento natural de Tejeda, presenta diferentes yacimientos arqueológicos de gran interés para los investigadores a pesar de los estragos causados por el paso del tiempo. Los más destacados son el Almogarén de Bentayga, lugar sagrado de libaciones y ofrendas, las Cuevas del Rey o del Guayre, El Toscón y Las Cumbres, entre otros. Todos estos vestigios nos dan pie para pensar que antes de la conquista existió en esta zona un núcleo poblacional aborigen de relativa importancia.

Acabado el proceso de conquista, los repartimientos de tierras y aguas dejaron la zona en manos de unos pocos habitantes entre los que se encontraban grandes propietarios residentes en Las Palmas de Gran Canaria. La zona de Tejeda estaba lejos y mal comunicada con respecto a los centros administrativos y económicos, por lo que los deseos de vivir en esta zona eran escasos. Tenemos que esperar hasta mediados del siglo XVIII para ver superada la cifra de un millar de habitantes.

Es esta lejanía respecto a los grandes núcleos de población de la Isla lo que motivó la creación de una ermita en 1506 para que los vecinos pudieran asistir al culto sin tener que realizar grandes desplazamientos. Esta ermita, a principios del siglo XVII, en 1622, será dotada con un cura propio, y convertida en parroquia nuclear de la zona occidental de las cumbres y medianías de Gran Canaria, quedando adscrita a efectos de administración eclesiástica a la Parroquia del Sagrario de la Catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria.

Durante los siglos XVI y XVII la base económica de esta zona se sustentaba sobre tres pilares, la agricultura, en los que destacaba los cultivos de trigo, maíz y la papa, la ganadería, con el ganado ovino y caprino y la explotación del bosque. Gracias a la riqueza hidráulica que presentaba esta zona, la masa forestal era importante, por lo que parte de las tierras de esta comarca permanecía en manos de la Corona, ya en los siglo XVIII y XIX, nos encontramos como se realizan roturaciones ilegales, esto demuestra una necesidad por conseguir terrenos de cultivo y por lo tanto, un aumento de la población.

A esto debemos añadir que a finales del siglo XIX, con la Desamortización de tierras del clero regular y secular, se favoreció el aumento de las tierras para cultivar, ya que la mayoría estaban en manos de nos pocos que las arrendaban a campesinos para que las cultivasen. La extensión de los terrenos de regadío era limitada en esta zona por lo que los cultivos predominantes son los de secano, como el cultivo del cereal y de árboles frutales como el almendro, cuyo fruto con el paso del tiempo irá adquiriendo cada vez más importancia. De hecho, durante este siglo los conflictos con el municipio de la Aldea por el control del agua que bajaba por las sierras de Gran Canaria son generalizados, teniendo como momentos de mayor virulencia los años de 1817, 1819 y 1847. Fue éste un siglo conflictivo donde a estos nuevos pleitos se unieron pleitos anteriores mal solucionados, como el que en 1777 provocó la usurpación de tierras de realengo para roturar o el que en 1752 enfrentó al pueblo con su alcalde don Sebastián Cabrera.

Aunque la agricultura sigue siendo un sector importante en la base económica del municipio, es el sector terciario el que mueve más trabajo entre los habitantes de Tejeda y en especial el sector servicios, seguido de cerca por el sector de la construcción, las tareas forestales y la repostería orientada al comercio y la cocina tradicional (el bienmesabe y el mazapán). En la agricultura, las tierras dedicadas a los cultivos de regadío han aumentado gracias a la tecnología que ha permitido implementar la afluencia de agua a los campos del municipio, y que ha permitido aumentar los cultivos de hortalizas y frutales.

También es digna de mención la ganadería como actividad complementaria, teniendo importancia la cabaña de ganado ovino y caprino.


Galería multimedía de Tejeda